El proyecto está ligado a sus futuros habitantes y al modo en que ellos eligen vivir.
En una parcela de mil setecientos metros cuadrados tras escuchar cómo les gusta vivir y sus aficiones, decidimos hacer un jardín, su jardín.
Los viajes de sus habitantes nos hablan de descubrir, de tolerancia y de pluralidad. Sus sesiones de cine de ficción, de escenarios y de imaginación. Su casa-jardín tiene un poco de todo esto.
El jardín se ordena en bandas paralelas con materiales y texturas diferentes que nos sugieren distintas sensaciones.
La banda de las flores se materializa con variedad de semillas que según la estación cambian de color, altura y olor. Es la más privada, cambiante y rica en matices. En ella se sitúan los dormitorios, se mira, se huele. Es la banda donde aflora el subconsciente y los sueños más íntimos.
El salón tiene un gran porche presidiendo la pradera de tréboles. Podemos pasear sobre las piedras o tumbarnos al lado del agua. Es el lugar para relajarse, leer o estar.
En la banda del agua y del fuego se sugiere el movimiento y se ubican la cocina, el garaje, el acceso a la vivienda con su lámina de agua sobre el aljibe que recoge el agua de lluvia de las cubiertas para reutilizarla para el riego del jardín, y la gran lámina del jardín delantero con el sonido del agua rebosando, ambas láminas se recirculan con una pequeña bomba para mantenerse oxigenadas.
La grava volcánica rodea el gran muro de la barbacoa, que además de definir en espacio del jardín tiene la función de ser el lienzo de las proyecciones de películas en las noches de verano y de las sombras de árboles, evidenciando los movimientos del sol y del viento.
La banda de hormigón visto tiene voluntad plural, conjugando exterior e interior. El jardín se hace pisable, ocupable, y la vivienda aunque está cubierta es exterior, situándose próximo al acceso y entre la cocina y la zona de bodega y sala de juegos que se abre a él con una gran corredera, sirviendo también para las reuniones de amigos y familiares, en el techo de este gran porche se ven los reflejos del sol en el agua de las láminas.
El uso de cada espacio interior y el modo en que se habita participa de los elementos exteriores estableciendo relaciones transversales o diagonales. Es un espacio creado a la medida del modo de habitar de Raúl y Marimar.
